02 de julio de 2022

El ser interior

Desde adentro hacia afuera


La sanidad interior es fundamental para nuestra vida espiritual. Cuando estamos sanos por dentro, podemos desarrollarnos ministerialmente de manera saludable, trayendo mayor bendición y edificación. Dios no solo se interesa por lo que hacemos, sino por la condición de nuestro ser interior.

La Escritura lo expresa así:

“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” 3 Juan 1:2 RVR1960
Que en la Nueva traducción viviente lo dice así:
“Querido amigo, espero que te encuentres bien, y que estés tan saludable en cuerpo así como eres fuerte en espíritu.” 3 Juan 1:2 NTV
Y este versículo me lleva a:
“Pido en oración que, de sus gloriosos e inagotables recursos, los fortalezca con poder en el ser interior por medio de su Espíritu.” Efesios 3:16 NTV
Pablo pide en oración que lo creyentes sean fortalecidos en el ser interior. Esto puede ser en nuestra alma, pero para entender bien a que se refiere debemos entender bien el concepto de ser interior y en este punto quiero dividir este tema en dos partes: Primero, abordaré el ser interior como nuestra verdadera identidad. Lo que somos en intimidad, así como hablé la vez anterior, ese ser que tiene heridas de niñez, algún trauma, miedo, aquello que ocultamos de la mayoría y que solo mostramos a personas muy selectas y en la segunda parte, hablaré de este ser interior que se relaciona con otros, por decirlo de alguna manera, el ser interior que es social.

Primera parte

Ser fortalecidos con poder en el ser interior por medio de su Espíritu. Por qué debemos ser fortalecidos en nuestro ser interior? Por que es aquí donde ataca el enemigo, y cuando hablo de enemigo no me refiero solo al diablo, sino que, incluso, a nosotros mismo. De nuestra mente, nuestra carne, pueden surgir pensamientos que vayan en contra de los que el Señor dice respecto de nosotros. En este aspecto, me referiré de enemigo a todo aquello que vaya en contra de la palabra de Dios. El enemigo busca destruir lo que el Señor a comenzado a construir en nosotros. Ataca nuestro autoestima, nuestra fe, nuestros pensamientos de bien, corrompiendo nuestra mente con pensamientos de mal, nuestra identidad, nuestro propósito, nuestros sentimientos, llenando nuestro corazón de amargura, de ingratitud, de quejas, etc. Todo esto se encuentra en nuestro ser interior. No me quiero extender mucho y es por eso que me iré directamente a responder de qué manera nuestro ser interior se puede fortalecer. En primer lugar dice que el fortalecimiento es por medio de su Espíritu y esto lo puedo solo ligar a: ser llenos del Espíritu Santo. Vayamos a Efesios 5:15-20
“Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios. Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos. No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan. No se emborrachen con vino, porque eso les arruinará la vida. En cambio, sean llenos del Espíritu Santo cantando salmos e himnos y canciones espirituales entre ustedes, y haciendo música al Señor en el corazón. Y den gracias por todo a Dios el Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” Efesios 5:15-20 NTV
Este pasaje nos habla de cómo ser llenos del Espíritu Santo, pero para mí también habla de una buena salud en el ser interior. Si hay insatisfacción, ingratitud, amargura, tristeza en nuestro corazón podemos y debemos cambiarlas por lo que se menciona: canciones y gratitud. Actos de gracias. Otra forma de fortalecer el ser interior se encuentra en Efesios 6:10-17
“Una palabra final: sean fuertes en el Señor y en su gran poder. Pónganse toda la armadura de Dios para poder mantenerse firmes contra todas las estrategias del diablo. Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales. Por lo tanto, pónganse todas las piezas de la armadura de Dios para poder resistir al enemigo en el tiempo del mal. Así, después de la batalla, todavía seguirán de pie, firmes. Defiendan su posición, poniéndose el cinturón de la verdad y la coraza de la justicia de Dios. Pónganse como calzado la paz que proviene de la Buena Noticia a fin de estar completamente preparados. Además de todo eso, levanten el escudo de la fe para detener las flechas encendidas del diablo. Pónganse la salvación como casco y tomen la espada del Espíritu, la cual es la palabra de Dios.” Efesios 6:10-17 NTV
Atención, Pablo parte sus palabras finales recalcando que seamos fuertes en el Señor, y a mi entender sigue hablando del hombre interior, ya que en el versículo 12 habla de que nuestra lucha no es con enemigos de carne y hueso, sino que contra espíritus. Como dije el enemigo busca destruir nuestro ser interior.
“Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.” S. Mateo 10:28 RVR1960
Y para protegernos se nos habla de una armadura que es para el ser interior y no para el cuerpo, de lo contrario, esta ya estaría siendo vendida en librerías cristianas. En esta armadura tenemos: Quiero mostrarles un cuadro en el cual, intento dar a conocer de qué manera podemos aplicar el uso de la armadura de Dios en el ser interior, y para eso ocuparé como ejemplo a Jesucristo.
Tabla comparativa entre la armadura de Dios y las tentaciones de Jesús: cinturón de la verdad, coraza de la justicia y calzado de la paz con sus referencias bíblicas en Mateo.
Vemos como tanto el mismo diablo, como personas que rodeaban a Jesús atacaban a su ser interior. Jesús llevaba puesta la armadura de Dios? Y así podemos seguir con los ejemplos. Cuando a nuestro ser interior llegan ataque tales como: “no eres débil”, podemos responder “fuerte soy en aquel que resucitó por mí”. “No eres capaz”, pues él me dice “Sé valiente y esforzado que yo estaré contigo”. Cuando venga la aflicción al ver que quizá el dinero no alcance, puedo estar tranquilo porque mi Padre Celestial ya conoce mis necesidades y él las suple. Cuando venga un ataque a mi autoestima y me sienta feo, debo alegrarme porque él me dice que soy como el lirio entre los cardos. Como no estar agradecido y cantarle a él de alegría?

Segunda parte

Ahora quiero abordar el ser interior que se relaciona con otros, el ser interior social. En el original, que es en griego, hay dos construcciones que son: “ho esō anthrōpos” que es el hombre que está dentro, en el sentido interior o el interior del hombre. Que es lo que ya vimos. Al ser interior que está dentro de nuestro cuerpo, pero también hay otra construcción que es “ho esō”, es decir, las personas que no son ajenas al asunto, las personas que pertenecen al circulo interior, los iniciados. Aquí quiero hablar de nosotros como ser interior del cuerpo de Cristo, la iglesia. Así como debemos sanar y fortalecer nuestro ser interior, debemos sanar y fortalecer ese ser interior que somos nosotros y que se manifiesta en nuestras relaciones. Si entre nosotros hay conflictos podemos hablar de un cuerpo de Cristo enfermo. Y nosotros como celular de este cuerpo no nos podemos desarrollar ministerialmente de forma saludable. Por ejemplo, si alguno de ustedes tuviera algo contra mí, en todo este tiempo que he hablado no me estaría escuchando, y estaría pensando en el mal que le hice o el lo mal que le caigo porque sí, por lo tanto usted no estaría siendo edificado y yo menos porque usted tampoco me estaría entregando lo de Cristo en usted. Y quiero ser gráfico en esto. Llevo un año y medio asistiendo a sesiones de quiropráctica y he aprendido lo siguiente: Está la creencia popular de que la quiropráctica trabaja con los huesos, y no es así. Trabaja con el sistema nervioso central el cual tiene canales o por decirlo de una manera más práctica carreteras que van desde el cerebro, a través de la columna vertebral hacia todos los otros sistemas llevando información y viceversa. Cuando hay una interrupción en estas carreteras, se produce una subluxación, que es una interrupción del correcto flujo de energía e información, provocando distintas sintomatologías o como dice la filosofía quiropráctica: falta de salud. Es como que en una autopista cayeran piedras que ocupan la mitad de la carretera y esto genera conflictos.
Esquema anatómico del sistema nervioso y su conexión con los órganos internos, destacando la relación entre cerebro, médula espinal y cuerpo.
Pablo compara a la iglesia con el cuerpo. Cuando hay conflictos entre nosotros se produce una subluxación, que impide que lo que viene de Cristo, que es la cabeza, fluya de manera correcta en el cuerpo y lo enferma. Se genera división, despropósito, etc. Un dato: Hay un concepto metafísico que define la subluxación como un estado de falta de luz, una falta de iluminación espiritual. Y no fue Juan el que escribió lo siguiente: “Si alguien afirma: «Vivo en la luz», pero odia a otro creyente, esa persona aún vive en la oscuridad. El que ama a otro creyente vive en la luz y no hace que otros tropiecen; pero el que odia a otro creyente todavía vive y camina en la oscuridad. No sabe por dónde ir, pues la oscuridad lo ha cegado.”? Ahora bien alguien me podría decir “pero yo no odio a ninguno, si son mis hermanos”. El verbo en el original es “miseō”: odiar, aborrecer y me quiero quedar con el aborrecer que no es nada más que amar menos. A quién amas menos? Volvamos al cuerpo. Hay una subluxación, una interferencia. Lo que hace el quiropráctico es lo que se llama un ajuste, básicamente ejercer una fuerza en la zona afectada para quitar esa interferencia con el fin de fortalecer lo que, en la filosofía quiropráctica se llama, el ser innato y en filosofía cristiana el ser interior. Entonces, cómo fortalecemos este ser interior que somos todos nosotros? Primero, sanando el ser interior de acuerdo a la primera parte, ya que necesitamos estar fortalecidos y así experimentar el amor de Cristo.
“Entonces Cristo habitará en el corazón de ustedes a medida que confíen en él. Echarán raíces profundas en el amor de Dios, y ellas los mantendrán fuertes. Espero que puedan comprender, como corresponde a todo el pueblo de Dios, cuán ancho, cuán largo, cuán alto y cuán profundo es su amor. Es mi deseo que experimenten el amor de Cristo, aun cuando es demasiado grande para comprenderlo todo. Entonces serán completos con toda la plenitud de la vida y el poder que proviene de Dios.” Efesios 3:17-19 NTV
Este amor de manifiesta de Dios hacia nosotros, y desde nosotros hacia quienes nos rodean. Plenitud. Segundo:
“Por lo tanto, yo, prisionero por servir al Señor, les suplico que lleven una vida digna del llamado que han recibido de Dios, porque en verdad han sido llamados. Sean siempre humildes y amables. Sean pacientes unos con otros y tolérense las faltas por amor. Hagan todo lo posible por mantenerse unidos en el Espíritu y enlazados mediante la paz. Pues hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, tal como ustedes fueron llamados a una misma esperanza gloriosa para el futuro. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, quien está sobre todos, en todos y vive por medio de todos.” Efesios 4:1-6 NTV
“En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes. Pónganse la nueva naturaleza, creada para ser a la semejanza de Dios, quien es verdaderamente justo y santo.” Efesios 4:23-24 NTV
“Además, «no pequen al dejar que el enojo los controle». No permitan que el sol se ponga mientras siguen enojados, porque el enojo da lugar al diablo.” Efesios 4:26-27 NTV
“No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para quienes las oigan.” Efesios 4:29 NTV
“Por lo tanto, imiten a Dios en todo lo que hagan porque ustedes son sus hijos queridos. Vivan una vida llena de amor, siguiendo el ejemplo de Cristo. Él nos amó y se ofreció a sí mismo como sacrificio por nosotros, como aroma agradable a Dios.” Efesios 5:1-2 NTV
Les decía que cuando en el cuerpo las subluxaciones son quitadas, se previenen los síntomas y malestares, por lo tanto tenemos un cuerpo sano. En el cuerpo de Cristo es exactamente igual. Cristo es nuestro quiropráctico.
“En cambio, hablaremos la verdad con amor y así creceremos en todo sentido hasta parecernos más y más a Cristo, quien es la cabeza de su cuerpo, que es la iglesia. Él hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. "
Cuando hay una subluxación es por lo siguiente:
Esquema de una vértebra fuera de posición que comprime el disco vertebral y provoca pinzamiento del nervio espinal.
Y cada parte, al cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de amor.” Efesios 4:15-16 NTV
Como hemos visto, al mantener sanos y fuertes estos dos aspectos del ser interior, lograremos relaciones sanas, porque el ser interior —lo queramos o no— se manifiesta en todos los aspectos de nuestra vida. Cuando nuestro ser interior es renovado, nuestra vida comienza a ordenarse y a transformarse, alcanzando cada día nuevas alturas. Como dice la Escritura: “La vida de las personas buenas brilla como la luz de la mañana: va siendo más y más brillante, hasta que alcanza todo su esplendor.”

— Andriu